Difícil situación, con lágrimas en mis ojos me alejó de su rostro empapado de lágrimas que sin duda soy el autor.
Me siento un tonto, pensar que no puedo decir nada para curar el dolor que ella siente en este momento, el silencio se apodera de mi y me alejó.
Recuerdo sus palabras – no eres el mismo -. Que me pasó?, por qué dijo eso, me alejó caminando por aquel parque que pinta como una historia el panorama perfecto de una novela de desamor, noche fría, cielo nublado, y sin duda dos corazones lastimados.
Mientras caminó veo flores y recuerdo cuando te dicen que el amor hay que cultivarlo como una flor, si fuera sencillo, aquellas flores, incluso ese enorme árbol en el centro del parque viven cada segundo sin que nadie los cuidé o proteja y están ahí, el amor debe ser “algo” más difícil pienso en ese momento.
Sentado y pensativo, me quedo mirando fijamente aquel árbol, pienso en como creció, como se hizo tan fuerte, debió pasar los años y en cada invierno sobrevivir y hacerse más resistente a toda tempestad . Como quisiera que el amor sea así, tan fuerte como ese árbol que aguanto tanto y aún sigue en pie. Como lo hace?, veo hasta lo más alto de el y siento cierta envidia pues ya no es un simple tronco como lo vi por primera vez, ahora es más fuerte que yo.
Me rindo, y a punto de alejarme de aquel lugar bajo la mirada y veo una pequeña raíz, es de el, como puede algo tan pequeño soportar algo tan grande?. Vuelvo y lo miro más asombrado que antes, guardó silenció un instante y me pregunto … Que pasaría si aquel enorme árbol hubiera vivido el tiempo olvidando aquella pequeña raíz que lo sostuvo, sin duda no estaría en este momento mirando al cielo sino viendo un tronco muerto en el suelo.
Sin darme cuenta había entendido que me sucedió, como aquel árbol busque vivir el amor pero empece a olvidar las raíces que lo formaron, por suerte, aún no ha caído este amor que siento por ella y aún puedo hacer algo por evitarlo, debo volver a los principios de como la enamoré, de los detalles de los cuales se enamoró de mi, porque a la final, ella se enamoró de mi esencia, de lo que soy. Tengo una oportunidad para hacer más grande este amor, pero ahora seguiré el concejo de aquel árbol, que sin decirme una sola palabra, me enseño que para crecer, nunca hay que olvidar de donde todo inicio.
La amo, y es con ella con quien quiero que este amor crezca hasta el cielo.

PJ