Mi poesía es el reflejo de su belleza, donde las palabras brillan como gotas que reposan sobre la más delicada seda, y la melodía la compone el recuerdo de su vos.

Locuras que hago, llevan una parte de su ser, cada respirar lleva su nombre, cada palpitar su presencia. No hay noche que no la piense no hay día que no la extrañe y no hay segundo que no la ame.

Es tan fácil escribir si pienso en ella, las palabras salen como aquellos besos que robo de sus labios, mientras recorro cada línea de un papel como recorro la suavidad de su cuerpo.

La poesía y pasión se vuelven dos amantes en mis versos, mientras trató de darle fuerza a cada palabra, como abrazándola, queriendo hacerla parte de mi cuerpo.