La grandeza de la luna no radica en su tamaño
sino en su poder de cautivar dos miradas que se pierden en el espacio.
La belleza de una flor no está dada por su aroma o color
se da por el corazón que motiva a regalarla.
La ternura de una mano no se da por su suavidad,
es por como tomadas junto a otra, pueden llenar de calor dos cuerpos.
El tiempo no es aquel que lo vemos en el reloj,
es aquel que entre dos miradas fijas pareciera desvanecerse.
Un te quiero no es el que se lo dice con la boca
sino es aquel que se lo demuestra con el alma …..
La vida empieza a tener sentido cuando dejamos de sentir que la llevamos en la espalda,
y empezamos a darnos cuenta que es la que compartimos con quien esta junto a nosotros ……….
P.J.
